El tabernáculo

Un santuario terrenal

Hebreos capítulo 9 comienza con la afirmación que el primer pacto –el orden espiritual que prevalecía bajo la ley de Moisés— tenía (1) ordenanzas de culto y (2) un santuario terrenal. Las ordenanzas de culto eran el sacerdocio, los sacrificios y las fiestas. El “santuario terrenal” era el tabernáculo que es el tema de este estudio.

“El tabernáculo estaba dispuesto”, dice Hebreos, y “era una parábola para aquel tiempo entonces presente”. (Versión Moderna de 1893) Pero es más. Sus departamentos todavía son una figura del verdadero santuario y sus enseres son figuras de las cosas celestiales. Expone, entonces, un régimen desplazado ya; ilustra la verdad divina para nuestros tiempos; y nos alumbra acerca del cielo que es el destino del hijo de Dios.

Un tema tan rico despierta mucha expectativa, y creo que Héctor Alves cumple con lo que exigimos de él en los capítulos que siguen, basados ellos en las anotaciones privadas que usó en veinticinco años de ministerio ocasional sobre la materia. Acepto la responsabilidad por una mitad de los detalles, ya que los añadí, pero la esencia de la enseñanza es la de mi padre. Que las explicaciones y aplicaciones sean para la gloria de Dios y el fortalecimiento de su pueblo.

D. R. Alves, Valencia, Venezuela

 

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